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Historia de la Aromaterapia

La palabra "aroma", usada por los griegos para nombrar a las especias, significa fragancia; y "terapia" es sinónimo de tratamiento; así que 'Aromaterapia' hace referencia al tratamiento curativo mediante el uso de fragancias.

La Aromaterapia es una técnica milenaria que utiliza Aceites Esenciales Puros extraídos de plantas medicinales para prevenir y curar enfermedades físicas y emocionales.

Ya en la Prehistoria, los primeros habitantes del planeta, quemaban madera y hojas para halagar a los Dioses con tan agradables aromas. Hace 5000 años, en la China y la India desarrollaron técnicas para la prevención y curación con plantas aromáticas e incluyeron su uso cotidiano para cuidados de la salud y la belleza, así como para obtener bienestar y serenidad. En la América prehispánica todas las culturas que florecieron a lo largo del Continente, han dejado testimonio del uso de las plantas aromáticas con fines curativos y rituales. Los Egipcios dieron una atención sin paralelo a los aceites esenciales, utilizándolos en su vida diaria para efectos curativos, cosméticos y en la preparación de los cuerpos inertes para su preservación en el viaje a la eternidad.

Durante los siglos XVI y XVII más de 100 aceites esenciales fueron utilizados para investigar fórmulas de medicina tradicional. Al llegar la era industrial la acción terapéutica de los aromas y otras alternativas de salud fueron relegadas.

Es a principios de este siglo, que renace este maravilloso mundo de salud y belleza cuando el químico francés René-Maurice Gatteffose, conocido como el padre de la aromaterapia, usó este término por primera vez.

Trabajando muy de cerca con aceites esenciales pudo constatar que contenían poderosas propiedades antisépticas y curativas, y demostró que la piel puede absorber sustancias grasas, siempre y cuando su estructura molecular sea suficientemente pequeña, como es el caso de los aceites esenciales. En 1928 publicó su libro de Aromaterapia que causó gran revuelo en el medio, ya que sostuvo su descubrimiento de que al inhalar ciertos aromas es posible aliviar estados de ansiedad y depresión.

Marguerite Maury es considerada pionera de la aromaterapia holística. Ella desarrolló un masaje especial aplicando aceites esenciales en las terminales nerviosas, e introdujo el concepto de prescripción individual (PI), donde las esencias mezcladas se ajustaban no solo a los requerimientos físicos sino también a las circunstancias y al temperamento de cada uno de sus pacientes.

Los científicos P. Franchomme, D. Pénoël y Fhanel han dedicado más de 20 años a la investigación médico-científica de los aceites esenciales en los procesos bio-energéticos del ser humano, con lo cual cada día se pisa terreno más firme en este campo.

Como utilizar los Aceites Esenciales

Existen varias formas para conseguir el máximo beneficio de los aceites esenciales. Seleccione aquellos aceites que reúnan las propiedades más adecuadas para conseguir el efecto deseado y utilícelos solos o mezclados con no más de dos o tres aceites al mismo tiempo.

En la piel, los aceites esenciales se concentran mucho: utilícelos siempre diluidos antes de aplicarlos. Para preparar un compuesto de masaje corporal, se pueden hacer mezclas y combinaciones de el aceite o los aceites esenciales seleccionados con una base de aceite ligero, como el de pepitas de uva o de almendrasAlmendras dulces. Otros aceites que se pueden emplear como base son los de girasol, avellana, maní, soja o germen de maíz. En cualquier caso no se deben utilizar aceites minerales. Los mas nutritivos y, generalmente, más espesos, como los de jojoba, aguacate, hueso de melocotón o de albaricoque, oliva, sésamo, al igual que algunos aceites de infusión, como el de caléndula o hierba de San Juan, también pueden incluirse (hasta en un 10%) en el tratamiento de ciertas enfermedades. Un poco de aceite de germen de maíz (un 5% aproximadamente) actuará de conservante. Almacene el aceite en una botella de vidrio de color y manténgala en un lugar fresco. El contenido de aceite esencial de una mezcla debería ser entre el 1 y 3 %, dependiendo del tipo de afección; las enfermedades físicas requieren una concentración más elevada que las emocionales. Algunos aceites florales de calidad se difunden mejor que la mayoría de las esencias; bastará con un pequeñísimo porcentaje para conseguir un efecto eficaz.

Para beneficiarse directamente del aroma de un aceite esencial, añada unas cuantas gotas a un cuenco de agua caliente y colóquelo lo suficientemente cerca de usted como para poder inhalar el vapor que desprende. También pueden emplearse vaporizadores corrientes.

Coloque de vez en cuando unas cuantas gotas de aceite esencial en una bola de algodón humedecido y colóquela sobre un radiador caliente. Otra opción consiste en poner unas gotas de aceite esencial en un atomizador de los que se utilizan para regar las plantas de interior (5 gotas por cada 250 ml de agua) y vaporizar la habitación. Con ello conseguirá refrescar habitaciones mal ventiladas, creando Baño relajanteuna atmósfera propicia al estudio o a la relajación en casa o un ambiente saludable en la oficina.

En el baño, añada de 5 a 10 gotas de aceite esencial mientras se va llenando la bañera de agua cliente. Los beneficios derivan de la inhalación de sus vapores, así como de la absorción de los aceites por la piel.